OpenAI activó esta semana los primeros anuncios de coste por clic dentro de ChatGPT. Durante tres años no había ninguno. YouTube amplió su detección de deepfakes a toda la industria del entretenimiento. Y Anthropic empezó a pedir documentación de identidad a algunos usuarios de Claude.
OpenAI activó publicidad dentro de ChatGPT. El modelo que cambió internet llega a la IA
OpenAI activó esta semana los primeros anuncios de coste por clic dentro de ChatGPT. Los anunciantes pueden pujar entre tres y cinco dólares cada vez que un usuario hace clic en un anuncio dentro de una conversación. La empresa proyecta dos mil cuatrocientos millones de dólares en ingresos publicitarios este año y once mil millones para el siguiente. Es el mismo modelo de negocio que convirtió a Google en una empresa de dos billones de dólares. Ahora está dentro de la herramienta que centenares de millones de personas usan cada día para trabajar y tomar decisiones.
Mi lectura: Durante tres años ChatGPT fue un espacio sin intereses comerciales directos. Eso ha terminado. Las respuestas que recibes pueden empezar a estar influenciadas por lo que las marcas pagan. Es el mismo trade-off que ya conocemos de Google y las redes sociales. La diferencia es que aquí la conversación se siente mucho más personal que un resultado de búsqueda. Eso hace que la tensión entre experiencia de usuario e ingresos publicitarios sea más delicada.
YouTube puede detectar deepfakes de celebrities automáticamente
YouTube activó esta semana su sistema de detección de deepfakes para toda la industria del entretenimiento. Funciona como el Content ID de YouTube — ese sistema que detecta música y vídeos con derechos de autor — pero en vez de buscar canciones busca caras generadas con inteligencia artificial. Si un actor, músico o deportista detecta un deepfake suyo puede pedirlo de baja automáticamente desde la plataforma, tenga o no canal propio. Las grandes agencias de representación de Hollywood, incluyendo CAA, UTA y WME, ya están integradas en el sistema.
Anthropic pide documentación de identidad a algunos usuarios de Claude
Anthropic empezó a pedir a algunos usuarios documentación oficial — pasaporte, carné de conducir o documento nacional — para seguir accediendo a Claude. La medida aplica principalmente a usuarios desde países restringidos como China, Rusia o Corea del Norte, menores de dieciocho años y violadores repetidos de las normas. No es universal pero es la primera vez que un chatbot de inteligencia artificial de esta escala aplica verificación de identidad, y ha generado debate sobre privacidad precisamente porque Anthropic se había posicionado como la alternativa más responsable.
¿Qué es un deepfake y cómo lo genera la inteligencia artificial?
Un deepfake es un vídeo, imagen o audio en el que la cara, la voz o la apariencia de una persona real han sido reemplazadas o manipuladas con inteligencia artificial de forma tan convincente que es muy difícil distinguirlo de algo real. Los modelos de inteligencia artificial se entrenan con muchas imágenes o grabaciones de esa persona para aprender a generar su aspecto y voz con precisión. Con suficiente material de entrenamiento — disponible en redes sociales para cualquier persona pública — se puede crear un vídeo de alguien diciendo o haciendo algo que nunca ocurrió. Por eso YouTube necesita un sistema automático de detección: la escala del problema ya es demasiado grande para revisarlos a mano.
Conclusión
En el mismo día, OpenAI pone anuncios en su chatbot y YouTube activa protección contra deepfakes. Los dos movimientos describen el mismo momento desde ángulos opuestos: la inteligencia artificial se está convirtiendo en infraestructura económica y social al mismo tiempo. Y las reglas del juego — quién paga, quién controla, quién está protegido — se están escribiendo ahora. Las empresas que entiendan estas reglas antes estarán mejor posicionadas. Para eso existe XAMANA.