Novo Nordisk, el fabricante de Ozempic y Wegovy, anunció una alianza estratégica con OpenAI para integrar la inteligencia artificial en toda su operación global. China publicó las primeras normas del mundo para regular los avatares de personas fallecidas recreadas con IA. Y explicamos la diferencia real entre un chatbot y un agente de inteligencia artificial.

Novo Nordisk apuesta por la IA para ganar la carrera farmacéutica del siglo

Novo Nordisk anunció una alianza estratégica con OpenAI para integrar la inteligencia artificial en toda su operación global, desde el descubrimiento de nuevos medicamentos hasta la fabricación, la cadena de suministro y las operaciones comerciales en ciento setenta países. La inteligencia artificial analizará conjuntos de datos biológicos y químicos complejos para identificar candidatos a fármacos y reducirá el tiempo entre el laboratorio y el paciente. Los programas piloto arrancan ya, con integración completa prevista para finales de dos mil veintiséis.

Mi lectura: Esta no es una apuesta tecnológica. Es una apuesta competitiva. Eli Lilly, su rival directa en el mercado de fármacos para la obesidad, firmó en marzo un acuerdo similar con Insilico Medicine. Cuando los dos líderes de un mercado de cien mil millones hacen la misma apuesta al mismo tiempo, el sector está enviando una señal muy clara sobre dónde se va a ganar la próxima década.

China reguló los humanos digitales, los avatares de personas fallecidas recreadas con IA

China publicó las primeras normas del mundo para regular los llamados humanos digitales, avatares de inteligencia artificial que replican la apariencia, la voz y el comportamiento de personas reales. La regulación llega después de que se popularizaran empresas que recrean avatares de fallecidos para sus familiares. Un caso viral fue el de una anciana que descubrió que llevaba semanas conversando con un avatar de su hijo fallecido sin saberlo. Las nuevas normas exigen consentimiento explícito para crear el avatar de cualquier persona, prohíben engañar a menores y obligan a identificar siempre que se trata de inteligencia artificial.

Los agentes de IA preocupan a los expertos en ciberseguridad

La creciente autonomía de los agentes de inteligencia artificial está generando un debate serio en la comunidad de ciberseguridad. Los agentes pueden actuar solos, usar herramientas externas y tomar decisiones sin intervención humana constante. Esa misma autonomía que los hace útiles es la que plantea preguntas sobre qué ocurre cuando toman decisiones que nadie autorizó explícitamente.

¿Qué diferencia hay entre un chatbot y un agente de inteligencia artificial?

Un chatbot espera a que le preguntes algo, te responde y para. Un agente puede tomar una tarea compleja, dividirla en pasos, ejecutar cada paso usando herramientas externas como búsqueda en internet, escritura de código, envío de correos o acceso a bases de datos, y continuar sin que nadie tenga que guiarle. Un chatbot es reactivo. Un agente es proactivo. Esa diferencia es la razón por la que los agentes son más útiles y también más delicados de usar sin supervisión adecuada.

Conclusión

Novo Nordisk y China protagonizan hoy dos caras del mismo momento tecnológico. La inteligencia artificial ya puede acelerar el descubrimiento de medicamentos que salvan vidas. Y también puede recrear a tus seres queridos fallecidos de forma tan convincente que alguien puede no distinguirlo. Las dos cosas son ciertas al mismo tiempo. Entender las dos es parte de lo que hace falta para navegar este momento con criterio. XAMANA existe para ayudar a las empresas a hacer exactamente eso.

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